Yoga Nidra: una herramienta sencilla para descansar mejor

Leyendo artículos recientes sobre descanso y bienestar, encontré en Infobae una nota que me pareció especialmente valiosa para muchos de mis pacientes, y quise compartirla con ustedes. Habla sobre el Yoga Nidra, una práctica que puede convertirse en una aliada real para mejorar el sueño sin necesidad de medicación, algo que cada vez más personas están buscando.

Un descanso profundo sin esfuerzo físico

Lo interesante del Yoga Nidra es que no exige posturas complejas ni experiencia previa.
Es, literalmente, recostarse y dejarse guiar por una meditación estructurada que lleva al cerebro a un estado de relajación profunda, diferente al sueño habitual. Este estado favorece la reducción del estrés, calma la actividad mental acelerada y permite que el sistema nervioso se regule.

Para quienes viven con insomnio, ansiedad o simplemente una mente saturada al final del día, esta técnica puede ser una puerta de entrada a un descanso más saludable.

Qué dice la evidencia científica

En la nota se mencionan estudios recientes que observan cómo el Yoga Nidra puede:

  • Reducir los niveles de estrés

  • Mejorar la calidad del sueño

  • Aumentar la liberación de ciertos neurotransmisores asociados al bienestar

  • Favorecer un descanso más reparador en menos tiempo

Y, como corresponde, también se aclara algo importante:
estos hallazgos, presentados en una reunión médica, deben considerarse preliminares hasta que sean publicados en una revista revisada por pares.
Aun así, los resultados son prometedores y coinciden con lo que muchos pacientes refieren tras incorporarlo a su rutina.

Por qué lo recomiendo como neurólogo

En consulta veo cada día cómo la falta de descanso afecta la atención, el ánimo, la memoria y la capacidad de regular las emociones. Descansar no es un lujo: es una necesidad biológica del cerebro.

Por eso técnicas simples, accesibles y sin efectos secundarios —como el Yoga Nidra— pueden ser una herramienta valiosa para acompañar otros tratamientos o simplemente para cuidar la salud mental en la vida diaria.

Si quieren profundizar más en los detalles del estudio y la práctica, pueden leer la nota completa de Infobae acá.

Y vos, ¿cómo venís descansando? ¿Probaste alguna técnica de relajación como esta? Te invito a dejar tu comentario.

 
 

Una respuesta

  1. Hola!
    En relación al Yoga Nidra, quería aportar que desde la danza practicamos una postura que es muy similar o que me parece busca los mismos efectos. La postura sería la semi supina, es decir con las plantas de los pies apoyadas en el piso y las piernas flexionadas.
    En la danza contemporánea y desde las técnicas somáticas trabajamos el cuerpo y el movimiento desde la propiocepción, es decir ser consciente de dónde están las partes del cuerpo en quietud y en movimiento para reconocer el tono, la intensidad y su ubicación en el espacio.
    Generalmente en una clase de danza comenzamos en la posición de semi supina permaneciendo unos minutos, como herramienta para traer la atención al cuerpo. Luego de esta “llegada” comenzamos la clase, la práctica o el entrenamiento. Mi maestra de danza llama a ese momento el “antes de”, y a veces practicamos el “después de “.

    He incorporado esta práctica a mi vida cotidiana encontrando momentos en el día donde acostarme en una superficie plana y bajar los pensamiento para estar solo en las sensaciones; un momento donde no hacer, no pedirme nada específico, solo escuchar.
    Ese tipo de prácticas tienen mucho efecto en mi vida cotidiana. Me ayuda a enfocarme, a despejar los pensamientos obsesivos y principalmente a bajar el estado de alerta y ansiedad. Que bueno que las neurociencias estén estudiando estas relaciones entre la mente y el cuerpo!

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