Estudio de la Mayo Clinic, 2015
Publicado en Neurology, evaluó a 256 personas cognitivamente normales, con una edad promedio de 87 años. Durante 4 años de seguimiento, 121 personas desarrollaron deterioro cognitivo leve. El estudio encontró que quienes realizaban actividades artísticas, manualidades y actividades sociales tanto en la mediana edad como en la vejez tenían un menor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo leve. Las categorías incluían actividades artísticas, manualidades (artesanías) y actividades sociales, sin detallar técnicas específicas. Además, el uso de la computadora en la vejez también se asoció con menor riesgo.
Estos resultados sugieren que mantener actividades cognitivamente estimulantes y que involucren las manos podría formar parte de una estrategia de protección cognitiva a lo largo de la vida.
Actividades mentalmente estimulantes en la vejez, 2017
Un estudio de JAMA Neurology analizó a 1929 personas mayores de 70 años, cognitivamente sanas al inicio, y las siguió durante unos cuatro años. Quienes realizaban actividades mentalmente estimulantes —como juegos, manualidades, uso de computadora o actividades sociales— tuvieron un menor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo leve.
Participar en manualidades se asoció con un 28 % menos de riesgo, y el uso de computadora con un 30 % menos de riesgo, después de ajustar por edad, sexo y nivel educativo. El mensaje es claro: incluso en la vejez, mantener actividades estimulantes puede ofrecer un efecto protector.
Meta-análisis de 38 estudios, 2022
Los “meta-análisis” son estudios que combinan los resultados de muchos trabajos previos para obtener una conclusión más sólida y confiable.
Este meta-análisis, publicado en Neurology, analizó 38 estudios longitudinales con más de 2,1 millones de participantes y 74.000 casos de demencia.
Encontró que participar en actividades de ocio se asociaba con un menor riesgo global de demencia.
En particular:
Esta evidencia apoya la idea de que actividades como leer, hacer manualidades o participar en actividades creativas y cognitivamente demandantes contribuyen a reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
Aunque la mayor parte de la evidencia es observacional, los estudios coinciden en que este tipo de actividades estimulan la formación de nuevas conexiones neuronales, protegen circuitos existentes y fortalecen la reserva cognitiva, es decir, la capacidad del cerebro para compensar los cambios asociados al envejecimiento o la enfermedad.
Mantenerse activo —en lo cognitivo, lo físico y lo social— sigue siendo uno de los factores modificables más importantes para reducir el riesgo de demencia. Las manualidades cumplen con varios de estos criterios: exigen planificación, resolución de problemas, coordinación fina y, muchas veces, interacción social.
La siguiente pregunta que me hago es…
¿El uso de las manos para tocar instrumentos musicales se asocia con mayor protección cognitiva?Quizás esa sea la próxima búsqueda… y la próxima entrada del blog.
¿Estás haciendo alguna actividad manual? ¡Nos leemos en los comentarios!