Descanso Profundo sin Dormir (NSDR)

Hace unos días subimos al blog una nota sobre el “Yoga Nidra” que fue publicada originalmente en Infobae. Yo había escuchado ese término varias veces porque lo suele mencionar con cierta frecuencia Andrew Huberman, un neurocientífico de la Universidad de Stanford, California, que tiene un podcast dedicado a la neurociencia y salud en general. Actualmente es considerado el más escuchado del mundo, con millones de seguidores y reproducciones diarias en múltiples plataformas digitales. 

En otras épocas de intenso trabajo en el hospital, cuando era residente y más adelante también, había momentos en que tenía una necesidad imperiosa de recostarme por unos 15-20 minutos. Buscaba un consultorio vacío, cerraba las ventanas y me acostaba sobre la camilla boca arriba porque no había almohada y me era muy incómodo estar de costado. Resulta que, sin darme cuenta, estaba haciendo algo parecido al “Yoga Nidra”.

¿Quién no ha necesitado una “mini-siesta”, en ciertos momentos de sobrecarga laboral, emocional, física, y demás? Bueno, da la casualidad de que estas mini-siestas, aunque uno no se llegue a dormir profundamente, pueden tener muchos beneficios.

¿Qué es NSDR?

NSDR significa “Non-Sleep Deep Rest” (descanso profundo sin dormir). Es importante aclarar que NSDR todavía no constituye un concepto formal ni estandarizado dentro de la literatura médica clásica. Su uso actual es limitado, relativamente reciente y mayormente divulgativo, con escasa presencia en revistas biomédicas indexadas. Sin embargo, es muy probable que con el tiempo gane mayor presencia en la literatura científica, algo similar a lo ocurrido con otros conceptos como mindfulness.

El concepto mindfulness no existía en la literatura médica antes de la década del 90: surgió como una traducción moderna del término sati del budismo y fue introducido al ámbito científico por Jon Kabat-Zinn en los años 80. Durante años fue criticado por “no ser científico”, pero progresivamente se fue consolidando una base de evidencia que lo respalda. En la actualidad cuenta con miles de publicaciones científicas, protocolos asociados —como MBSR (Mindfulness-Based Stress Reduction) y MBCT (Mindfulness-Based Cognitive Therapy)— y forma parte de guías clínicas para el abordaje de la ansiedad, la depresión y el dolor crónico.

Podría decirse que los NSDR son “períodos de reposo tranquilo en vigilia” y probablemente brinden beneficios para la reducción del estrés y la mejora del estado de ánimo. Hay alguna evidencia que muestra mejoras en marcadores inflamatorios, hormonas del estrés y bienestar emocional.  

Engloba técnicas que inducen un estado de relajación profunda mientras uno permanece despierto, similar al borde inicial del sueño con reducción marcada de actividad simpática.

El protocolo más usado para NSDR es el “Yoga Nidra”, pero también incluye otras técnicas guiadas que llevan al mismo estado fisiológico.

¿Qué ocurre fisiológicamente?

Durante el NSDR, se observa:

  • Bajada del tono simpático, que lleva a una menor frecuencia cardíaca y respiratoria. 
  • Aumento del parasimpático, con relajación visceral y disminución de la ansiedad. 
  • Ondas cerebrales alfa y theta, cercanas a la transición vigilia-sueño. 
  • Mejora en la recuperación cognitiva. 
  • Mayor capacidad de foco luego de la práctica. 
  • Mejor consolidación de aprendizaje motor y cognitivo (estudios preliminares). 
  • Aumento de la dopamina en ciertas áreas cerebrales (según datos citados por Andrew Huberman), lo cual ayudaría a mejorar la motivación y disposición al esfuerzo. 

Se lo considera como una “vigilia profundamente relajada”.

¿Cómo se practica? 

Generalmente:

  1. Acostarse boca arriba (posición supina) sobre una alfombra de yoga, colchoneta o incluso la cama (idealmente no demasiado blanda). La cabeza puede estar levemente elevada con un almohadón fino, si resulta más cómodo. 
  2. Las piernas relajadas, separadas al ancho natural de las caderas con los pies cayendo hacia afuera, sin esfuerzo. 
  3. Los brazos a los costados, con las palmas hacia arriba (la más tradicional) o hacia abajo. 
  4. Hombros relajados. 
  5. Cerrar los ojos, pero sin apretar. 
  6. Cuerpo completamente quieto. La inmovilidad ayuda a entrar en ese estado liminal entre vigilia y sueño. 

¿Por qué esta postura es tan importante? 

  1. La posición supina:

    • Minimiza la actividad muscular
    • Reduce la carga del sistema vestibular
    • Permite respiración diafragmática profunda
    • Facilita ondas alfa/theta y el estado hipnagógico.

    Es la manera más eficiente de lograr el descanso profundo sin dormir que busca el NSDR.

    Se recomienda seguir una guía auditiva que:

    • Lleva la atención a la respiración
    • Recorre el cuerpo
    • Acompaña la relajación muscular
    • A veces usa visualización

    Duración típica: “10 a 30 minutos”. 

    No hace falta “hacer nada”, solo escuchar y dejar que la mente se vaya relajando.

Evidencia científica de los beneficios: 

La evidencia no es tan amplia como en mindfulness, pero los estudios existentes muestran:

  1. Reducción del estrés y la ansiedad
  • Claro efecto parasimpático + menor cortisol.
  1. Mejora del sueño
  • Útil para el insomnio.
  • Favorece reingresar al sueño si uno se despierta a la madrugada.
  1. Recuperación cognitiva
  • Mejora la capacidad de concentración después de sesiones demandantes.
  • Ayuda a consolidar aprendizaje motor y memorias recientes (como una siesta breve, pero sin dormir).
  1. Regulación emocional. 
  • Baja reactividad.
  • Aumenta la sensación de calma y control.
  1. Reposición de energía

Muchos lo usan como “reset” de 10–20 minutos durante el día.

¿Cuándo conviene practicarlo?

  • Después de una noche corta o sueño fragmentado
  • Luego de una sesión intensa de estudio/trabajo
  • Antes de dormir (como preparación para insomnio)
  • Durante el día como pausa restaurativa (similar a una siesta pero sin dormir)
  • Después del entrenamiento para recuperación

 

Como mencioné previamente, la evidencia científica actual con respecto al NSDR es escasa y muy reciente. A continuación, les comparto un resumen de algunos estudios relevantes que tocan este tema, con las referencias bibliográficas al final. 

De nuevo, este blog no pretende ser una publicación científica en sí misma, sino un ámbito de divulgación de temas que me resultan interesantes y que considero que pueden ayudar al bienestar.

Evidencia científica

  1. Un ensayo piloto aleatorizado y controlado en pacientes con enfermedad coronaria encontró que ocho sesiones de relajación NSDR redujeron significativamente la ansiedad, la depresión (puntajes HADS) y la tensión emocional en comparación con la atención estándar, con efectos comparables a los de la terapia de realidad virtual [1]. La intervención resultó más efectiva que el Entrenamiento Autógeno de Schultz tradicional para mejorar el estado mental en pacientes cardíacos.

Aclaraciones: 

Puntajes HADS corresponden a la Hospital Anxiety and Depression Scale, una escala clínica ampliamente utilizada para detectar síntomas de ansiedad y depresión, especialmente en pacientes con enfermedades médicas o internados.

– El entrenamiento autógeno de Schultz es una técnica clásica, estructurada y clínicamente validada de relajación profunda que busca inducir cambios fisiológicos reales a través de la autosugestión y que constituye una de las bases históricas de muchas prácticas contemporáneas de regulación mente-cuerpo.

  1. Los períodos breves de descanso (30 minutos) revierten las respuestas neuroendocrinas al estrés inducidas por la restricción del sueño. La siesta normalizó los niveles de interleucina-6 salival y de norepinefrina urinaria que habían aumentado tras la privación de sueño, al tiempo que redujo las elevaciones vespertinas de epinefrina y dopamina. 
  2. De manera similar, una oportunidad de siesta de 30 minutos después de una privación parcial del sueño mejoró los estados de ánimo (reduciendo ansiedad, fatiga, confusión y depresión e incrementando el vigor) y potenció tanto el rendimiento cognitivo como el físico. 
  3. Los estudios fisiológicos revelan que 30 minutos de reposo con los ojos cerrados aumentan las oscilaciones de baja frecuencia en la hemodinámica cerebral a nivel arterial, venoso y parenquimatoso, lo que potencialmente favorece la depuración de neuro-fluidos, mientras que simultáneamente disminuyen la potencia cardíaca, lo que indica una relajación cerebrovascular. Sin embargo, estos beneficios parecen depender de la edad, ya que los adultos mayores muestran respuestas atenuadas en la modulación de los neuro-fluidos.
  4. Un estudio que examinó el equilibrio cardiorrespiratorio encontró que las personas que lograron relajarse durante períodos de reposo diurno similares a los niveles de sueño profundo reportaron una mejor percepción de la salud general, un mayor bienestar mental y una reducción de los síntomas depresivos. La capacidad de relajarse durante el reposo en vigilia, medida mediante la relación entre la frecuencia cardíaca y la respiratoria, se correlacionó de manera significativa con las medidas de calidad de vida.

Referencias bibliográficas

1- Non-Sleep Deep Rest Relaxation and Virtual Reality Therapy for Psychological Outcomes in Patients With Coronary Artery Disease: A Pilot Randomized Controlled Trial.
Wrzeciono A, Cieślik B, Kiper P, Szczepańska-Gieracha J, Gajda R.
Journal of Clinical Medicine. 2024;13(23):7178. doi:10.3390/jcm13237178.
2- Napping Reverses the Salivary Interleukin-6 and Urinary Norepinephrine Changes Induced by Sleep Restriction.
Faraut B, Nakib S, Drogou C, et al.
The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism. 2015;100(3):E416-26. doi:10.1210/jc.2014-2566.
3- Effects of a 30 Min Nap Opportunity on Cognitive and Short-Duration High-Intensity Performances and Mood States After a Partial Sleep Deprivation Night.
Souissi M, Souissi Y, Bayoudh A, et al.
Journal of Sports Sciences. 2020;38(22):2553-2561. doi:10.1080/02640414.2020.1793651.
4- Effect of Brief Rest on Hemodynamics and CSF Oscillations Across Age.
Nair VV, Wright AM, Xu T, et al.
NeuroImage. 2025;:121531. doi:10.1016/j.neuroimage.2025.121531.
5- Adaption of Cardio-Respiratory Balance During Day-Rest Compared to Deep Sleep–an Indicator for Quality of Life?.
von Bonin D, Grote V, Buri C, et al.
Psychiatry Research. 2014;219(3):638-44. doi:10.1016/j.psychres.2014.06.004

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